Estaba en el internado de la Seo de Urgel, más que fumar, ya que hacía bastante deporte, quemábamos cigarrillos, nos gustaban los gestos que veíamos en las películas, sentirnos hombres, el olor del tabaco. Y esta marca de cigarrillos era mi preferida, como estábamos al lado de Andorra, allí los podíamos comprar. Ya no huele igual el tabaco y hace cerca de 30 años que dejé de fumar.